ETS

¿Puedo seguir manteniendo relaciones sexuales si tengo una ETS?

¿Puedo seguir manteniendo relaciones sexuales si tengo una ETS?

Junio 30, 2021

El repunte de las ETS

Las Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) representan un problema relevante de salud tanto por su prevalencia como por sus complicaciones y secuelas ante la falta de un diagnóstico y tratamiento precoz.

Según el último estudio de vigilancia epidemiológica del ministerio de sanidad de 2019, el número de ETS diagnosticadas aumentó considerablemente en los últimos 4 años y la tendencia continúa. En concreto, entre el 2014 y el 2019 se diagnosticó un 34,5%, 25,2% y 18,4% más casos de clamidia, gonorrea y sífilis respectivamente.

Además, el estudio también revela que la edad de infección es cada vez menor y siendo el grupo de edad de 25 a 34 años el de mayor tasa de infección. En el caso de la clamidia el 43,3% de los casos ocurren en menores de 25 años.

Afortunadamente, el número de casos de infección por VIH ha ido descendiendo en los últimos años, aunque se siguen infectando más de 2500 personas anualmente en España. El 56,6% de los casos son hombres que se infectan manteniendo relaciones homosexuales sin protección. Unidad de vigilancia de VIH, ITS y hepatitis.

Fuente: Vigilancia Epidemiológica de las Infecciones de Transmisión Sexual en España, 2019. Madrid: Centro Nacional de Epidemiología Instituto de Salud Carlos III / Plan Nacional sobre el Sida Dirección. General de Salud Pública, Calidad e Innovación; 2021.

En muchos casos las ETS no manifiestan síntomas

Algunas personas piensan que solo por el hecho de no presentar ningún síntoma no han sido contagiadas de una ETS, sin embargo, muchas infecciones pueden pasar desapercibidas sin presentar síntomas durante años o incluso nunca llegar a hacerlo. La consecuencia más grave de esto es la posibilidad de contagiar a sus parejas o personas con las que mantienen relaciones sexuales, sin ser conscientes de ello.

Las ETS que más frecuentemente cursan sin síntomas son infecciones por el Virus del Herpes Simple, Clamidia, Gonorrea y Virus del Papiloma Humano, especialmente en mujeres. Otras ETS como el VIH y los virus de la Hepatitis A, B o C pueden causar síntomas muy inespecíficos al inicio como fatiga, dolor de cabeza, fiebre o dolor de garganta, y después tardar hasta 10 años en aparecer los síntomas más graves de la enfermedad. Los síntomas propios de una ETS son muy variables dependiendo del tipo de patógeno responsable, y el periodo de incubación puede ir desde pocos días (como el caso de la gonorrea o el Herpes) hasta varios meses (como en el caso del sífilis y hepatitis). Algunos síntomas que puede ser indicativos de una infección de transmisión sexual son:

  • Dolor al orinar

  • Sangrado anormal

  • Dolor durante el sexo

  • Aumento del flujo vaginal

  • Dolor en la zona pélvica

  • Dolor en los testículos

  • Bultos y / o ampollas

Con una ETS vírica, siempre existe riesgo de contagio

Dependiendo del tipo de patógeno que causa la ETS pueden existir tratamientos que eliminen por completo la infección o tratamientos para paliar los síntomas, retrasar el desarrollo de la enfermedad o evitar complicaciones.

Por ejemplo, en el caso de la clamidia o el sífilis, ambas causadas por bacterias, existen antibióticos eficaces para combatir la infección, y una vez finalizado el tratamiento y realizadas las pruebas adecuadas, no se corre riesgo de contagiar a otras personas.

En las infecciones causadas por virus, como la hepatitis B o el VIH no existe una cura, aunque si se diagnostican pronto existen tratamientos, que si se siguen adecuadamente, reducen la mayoría de complicaciones y alargan la esperanza de vida casi hasta los valores de una persona no infectada. En general, si padeces una ETS vírica, el riesgo de contagiar a otra persona siempre va a existir, aunque en el caso concreto del VIH las terapias con antirretrovirales han mejorado tanto en los últimos años, que si se siguen correctamente, el riesgo de infectar a un compañero sexual es muy bajo.

Si una ETS no se diagnostica y no se trata, pueden derivar en graves problemas de salud, cómo infertilidad, daños cerebrales o incluso cáncer. Además, si la infección se contrae durante el embarazo puede haber graves consecuencias en el feto.

El preservativo protege al 90%

Deberías realizarte un test de ETS si has tenido una relación sexual de riesgo. A mayor número de relaciones sexuales sin protección, mayor riesgo de contraer una ETS. Una relación sexual de riesgo es toda relación sexual que se realiza sin protección de un preservativo. Aun así, el preservativo no tiene una fiabilidad del 100%, sino que ronda el 90% y este porcentaje puede disminuir notablemente si no hacemos un uso adecuado del mismo: este uso inadecuado incluye su mala colocación o la no utilización durante todo el acto sexual.

Aunque resulte obvio para muchas personas, es importante recordar que los demás métodos anticonceptivos no protegen de las infecciones de transmisión sexual y que las relaciones sexuales anales y orales también conllevan riesgo de transmisión.

Por otra parte, en caso de un resultado positivo, se debe informar a todas las personas con las que se hayan mantenido relaciones sexuales en los 60 días previos para que se realicen también pruebas diagnósticas. En caso de no haber mantenido relaciones sexuales en los 60 días previos, se debe informar a la última pareja sexual independientemente del tiempo que haya transcurrido desde ese contacto.

Bibliografía

  • Unidad de vigilancia de VIH, ITS y hepatitis B y C. Vigilancia epidemiológica de las infecciones de transmisión sexual, 2019. Centro Nacional de Epidemiología, Instituto de Salud Carlos III/Plan Nacional sobre el Sida, Dirección General de Salud Pública; 2021

  • Vigilancia epidemiológica del VIH y SIDA en España 2019. Sistema de información sobre nuevos diagnósticos de VIH. Registro nacional de casos de sida. Dirección General de Salud Pública

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