Intolerancia a la lactosa

Octubre 15, 2021

¿Qué es la intolerancia a la lactosa?

La intolerancia a la lactosa aparece cuando el intestino delgado de un individuo no produce la enzima lactasa o lo hace en concentraciones muy bajas.

Estas personas no pueden digerir la lactosa, principal azúcar presente en la leche. La lactosa que no es digerida dentro del intestino delgado pasa al intestino grueso, donde es fermentada por la microbiota intestinal (bacterias) produciendo ácidos grasos de cadena corta y gases (hidrógeno), lo que genera los síntomas característicos de la intolerancia a la lactosa.

Los síntomas de la intolerancia a la lactosa y su gravedad variarán en función de las concentraciones de enzima lactasa que sea capaz de producir el intestino del paciente y la cantidad de lactosa que haya ingerido. Los signos y síntomas suelen aparecer entre 30 minutos y dos horas después de haber consumido alimentos que contengan lactosa, los más comunes son:

  • Dolor abdominal

  • Distensión abdominal

  • Hinchazón

  • Gases

  • Diarrea

La intolerancia a la lactosa afecta aproximadamente al 70% de la población mundial, siendo más frecuente en personas de origen africano, asiático o sudamericano. Europa es la zona con menor prevalencia de esta intolerancia, concretamente en España se estima que la prevalencia se sitúa entre el 13% y el 36%.

Causas de la intolerancia a la lactosa

La deficiencia de la enzima lactasa puede deberse a diferentes factores:

Intolerancia a la lactosa primaria o de tipo adulto

Es el tipo más frecuente de intolerancia a la lactosa. Al inicio de la vida, la producción de lactasa es elevada pues la leche es la base de nuestra alimentación pero conforme nos desarrollamos, la producción de lactasa disminuye y en gran parte de la población alcanza niveles bajos en torno a los 6 años. Esta característica es más frecuente en poblaciones originarias de África y Asia.

En otros grupos que han ligado su modo de vida tradicionalmente al consumo de productos lácteos (como la población europea), se observa que la actividad de esta enzima permanece en niveles altos hasta la vida adulta con más frecuencia.

Intolerancia a la lactosa secundaria o hipolactasia secundaria

La lesión de las vellosidades intestinales de cualquier causa (por ejemplo debido a una infección o enfermedades inflamatorias intestinales como la enfermedad de Crohn) reduce la actividad de la lactasa y malabsorción de la lactosa.

Deficiencia congénita de lactasa

Es una enfermedad genética rara que se caracteriza por la ausencia o baja actividad de esta enzima sin ninguna otra alteración asociada.

¿Por qué es importante realizar esta prueba?

A corto plazo la intolerancia a la lactosa está relacionada con síntomas como flatulencia, dolor abdominal y diarrea (esta última es poco frecuente en los adultos).

La malabsorción de lactosa puede producir daño de la mucosa intestinal a largo plazo, situaciones de malabsorción y déficits nutricionales.

Esta prueba permite el diagnóstico de la intolerancia a la lactosa. Tras un resultado positivo se recomienda la reducción en la ingesta de la lactosa siguiendo una dieta con distinto grado de restricción en función de la tolerancia de cada persona. De esta forma desaparecerán los síntomas a corto plazo y se evitará que aparezcan problemas de malabsorción.

En la intolerancia a la lactosa secundaria, además de restringir la lactosa en la dieta, hay que estudiar en primer lugar cuál está siendo el causante de la lesión de la mucosa intestinal y tratar también esta condición.

Resultados

El test de hidrógeno en aire espirado para la intolerancia a la lactosa detecta la presencia de determinados metabolitos de los hidratos de carbono (metano e hidrógeno) que son producidos por las bacterias en el intestino al administrar una dosis de lactosa que se absorben en la circulación sistémica y son eliminados en el aire espirado.

En condiciones normales, las cantidades y proporciones de metano e hidrógeno detectadas son diferentes a las medidas si existe intolerancia a la lactosa.

Otras Consideraciones

Antes de hacer tu prueba debes leer atentamente y seguir las siguientes indicaciones:

  • No debes de haber seguido tratamiento antibiótico las 4 semanas previas

  • No haber sido tratado con medicamentos procinéticos (como metoclopramida o eritromicina) o laxantes 1 semana antes del test

  • No tomar carbohidratos complejos (como pan, pasta o cereales con fibra) ni lácteos 12 horas antes del test (su fermentación altera los resultados del test)

  • Es necesario guardar ayunas de 12 horas antes del test

  • Evitar hacer ejercicio intenso el día de la prueba (la hiperventilación disminuye el contenido de hidrógeno en el aire espirado)

  • No fumar el día de la prueba (aumenta los niveles de hidrógeno y enlentece el vaciamiento gástrico)

Referencias

  • Di Costanzo, M. and Berni Canani, R., 2018. Lactose Intolerance: Common Misunderstandings. Annals of Nutrition and Metabolism, 73(Suppl. 4), pp.30-37.

  • F. L. SUAREZ; D. A. SAVAIANO; M. D. LEVITT (1995). Review article The treatment of lactose intolerance. , 9(6), 589–597. doi:10.1111/j.1365-2036.1995.tb00427.x

  • Gómez-Rodríguez BJ. Intolerancia a la lactosa. RAPD Online. 2019;42(5):162-68.

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