Hormonas femeninas

DHEA-S

Junio 18, 2021

DHEA-S

¿Qué es la DHEA-S?

La dehidroepiandrosterona (DHEA-S) es una hormonas esteroidea producida por las glándulas suprarrenales (situadas en la parte superior de los riñones) y se transforma aquí en su sulfato DHEA (sulfato de dehidroepiandrosterona). Esta es esencial para la producción de las hormonas sexuales masculinas y femeninas y también para la activación de los ovocitos. Los niveles de DHEA-S parecen disminuir con la edad.

Cerca del 98% de la DHEA circulante en el torrente sanguíneo es la forma sulfatada (DHEA-S), cuyos niveles no varían de un día a otro y no muestran un ritmo diurno, como el que se observa para otras hormonas como con el cortisol y la DHEA. Es por ello, que la medición de la DHEA-S es un índice más estable de la actividad adrenocortical y del estrés acumulado con el tiempo.

¿Por qué es importante hacer este análisis?

Los niveles de DHEA-S varían a lo largo de la vida, de modo que durante la gestación grandes cantidades de DHEA-S son secretadas, sin embargo, dicha producción cae a cantidades mínimas tras el nacimiento y durante los primeros 5-7 años de vida. A continuación, aumentan y alcanzan su máximo entre los 20-30 años de vida. Finalmente, a medida que aumenta la edad, los niveles decrecen, causando lo que se denomina como adrenarquia.

La importancia de este marcador radica en que su medición permite hacer una evaluación del funcionamiento de las glándulas suprarrenales, permitiendo:

  • Diagnóstico de hirsutismo, virilización, hiperandrogenismo de origen suprarrenal

  • Diagnóstico y monitoreo de tumores adrenales

  • Diagnóstico de hiperplasia suprarrenal congénita de comienzo tardío

  • Monitoreo del tratamiento en pacientes con tumor adrenal

  • Aparición de cambios degenerativos y enfermedades crónicas asociadas a la edad

La DHEA y la DHEA-S no solo son importantes como hormonas sexuales, sino que son también moléculas importantes por su papel como neuroesteroides, con funciones esenciales para el desarrollo, mantenimiento y supervivencia del sistema nervioso. Así, a medida que la DHEA y los metabolitos posteriores disminuyen, el cerebro se vuelve cada vez más vulnerable a los efectos neurotóxicos del cortisol y otros factores potencialmente dañinos, llevando consigo la aparición de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer. Asimismo, se encuentra relacionado con el síndrome metabólico en pacientes con Esquizofrenia, donde los niveles de DHEA-S se encuentran disminuidos. Si bien, esta asociación parece evidente en mujeres, pero no en hombres.

Resultados

Los resultados pueden variar en función de numerosos factores, si bien, niveles fuera de los rangos óptimos se encuentran asociados a distintas patologías, condiciones físicas o mentales.

Niveles bajos se relacionan con:

  • Adrenarquia

  • Cancer

  • HIV

  • Enfermedades cardiovasculares

  • Anorexia

  • Alzheimer

  • Enfermedad de Crohn

Niveles altos se encuentran en pacientes con:

  • Hiperplasia suprarrenal congénita

  • Tumores suprarrenales

  • Síndrome de Ovario Poliquístico

  • Esterilidad

  • Depresión

Otras consideraciones

  • Los tratamientos con fármacos también implican variaciones en los niveles de DHEA-S, por lo que se debe informar al médico en el caso de tomar ciertos medicamentos o vitaminas (Clomifeno y Danazol aumentan los niveles de DHEA-S, mientras que tratamiento con Dexametasona, anticonceptivos orales, insulina o dopamina, los disminuye)

  • Existe un tratamiento de suplementación de DHEA-S con notables beneficios, siempre y cuando se haga un uso adecuado. En caso contrario, puede conllevar problemas de salud

  • Aunque se presente en hombres y mujeres es posible que no aparezcan efectos en hombres con altos niveles de esta hormona

  • Los efectos de la DHEA-S en cuanto a las enfermedades cardiovasculares y la depresión requieren más estudios

Referencias

  • Chimote, B. N., & Chimote, N. M. (2018). Dehydroepiandrosterone (DHEA) and Its Sulfate (DHEA-S) in Mammalian Reproduction: Known Roles and Novel Paradigms. Vitamins and hormones, 108, 223–250. https://doi.org/10.1016/bs.vh.2018.02.001

  • Leowattana W. (2004). DHEAS as a new diagnostic tool. Clinica chimica acta; international journal of clinical chemistry, 341(1-2), 1–15. https://doi.org/10.1016/j.cccn.2003.10.031

  • Yildiz, B. O., & Azziz, R. (2007). The adrenal and polycystic ovary syndrome. Reviews in endocrine & metabolic disorders, 8(4), 331–342. https://doi.org/10.1007/s11154-007-9054-0

  • https://www.zrtlab.com/blog/archive/difference-dhea-dheas-brain-health/#img2

  • Boiko, A.S., Mednova I.A., Kornetova, E.G., Bokhan, N.A., Semke, A.V., Loonen, A.J.M., Ivanova, S.A. (2020). Cortisol and DHEAS Related to Metabolic Syndrome in Patients with Schizophrenia, Neuropsychiatric Disease and Treatment. VOL 2020- Num 16- Pags. 1051-1058 https://doi.org/10.2147/NDT.S247161